top of page

Había pasado por este lugar muchísimas veces por más de una década. Lo mantenía en secreto, en silencio. En parte por vergüenza, en parte porque juraba iba a poder dominarlo. Me había transformado en una experta de mostrarme en esa 'mejor versión' - sólo las partes de las que me sentía orgullosa y había internalizado que me hacían valiosa para el afuera. Me amaba cuando me sentía conectada, en flow, cumpliendo, haciendo mi rutina, tomando mi jugo, entrenando, desinflamandome. Y cuando estaba en esa todo era motivación, autoestima, presencia. Cada vez que estaba en esa me sentía en la cima del mundo y me prometía que esta vez no me iba a dejar caer. Por qué habría de hacerlo. Por qué habría de soltar lo que me hacía tan bien. No tenía sentido. Sin embargo sucedía. Seguido de esos momentos de flow venían los bajones de energía, la desconexión, la ruptura de promesas, el desorden, los antojos. No entendía qué estaba tan mal en mí como para boicotearme de esa forma. La culpa, la frustración, la desconfianza, la distancia con mis hábitos se agradaba cada vez más y la vuelta era cada vez más dificultosa.

 

Durante todo ese tiempo pensé que el problema estaba en mi incapacidad de sostener hábitos, promesas y proyectos, que me faltaba disciplina y que si lograba hacer las cosas bien, comer mejor, organizarme, sostener hábitos, todo se iba a acomodar. Todos los meses repetía el mismo patrón, semanas donde podía sostener, rendir, avanzar, y otras donde quería desaparecer, donde todo perdía sentido incluso lo que me hacía bien, y lo más agotador no era eso sino sentir que había algo en mí que tenía que corregir, como si estuviera siempre a un paso de finalmente hacerlo bien pero nunca terminara de llegar.

 

Unos meses de haber empezado a convivir con el chico hace 6 años atrás hicieron indisimulables mis días de vacío existencial, inflamación de pies a cabeza y ganas de renunciar a todo. Por primera vez me animaba a exteriorizar lo que me pasaba, pero eso no hacía que el circulo dejara de repetirse. Un día, él, habiendo logrado sacarme las palabras que aún me costaba tanto expresar me dijo: gordi, me parece que esta conversación ya la tuvimos hace unas semanas y lo que te está pasando es algo cíclico. Él había visto un patrón que se repetía (nota al pie, es ingeniero en sistemas y con un único hermano varón así que no es ningún gurú de la conexión uterina podrás imaginar), y esa palabra <cíclico> resonó en mí como si se hubiese abierto un rincón de mi cuerpo que permanecía olvidado. 

 

Esa búsqueda interna, las bases de mi profesión, las formaciones posteriores y sobretodo usar todos y cada uno de mis ciclos como un espejo a nivel fisico, mental, emocional y energético me desempañaron la vista en absolutamente cada aspecto de mi vida.

Usar la ciclicidad como mapa en la alimentación, el movimiento, los vínculos, mis proyectos y hasta en cómo me relaciono con la vida misma me dió la libertad y el alivio que estaba buscando en los lugares equivocados. Soltar ese punto de referencia lineal bajó los ruidos que me alejaban de mi intuición y escucha interna. Y muchas cosas que necesitaba trabajar internamente empezaron a ordenarse cuando ví que la ciclicidad y la energía femenina era esas grandes maestras y espejos de procesos: aprender a poner límites y decir que no, descansar sin culpa, soltar exigencias, organizar mis días de trabajo, hacer sinergia con la energía cíclica para tomar decisiones y dar pasos importantes, entender cuando ser más disciplinada y cuando ser más flexible, y dejar de juzgarme tanto cuando necesito distancia incluso de las cosas que me hacen bien, para luego volver de forma más intencional y genuina.

Entendí que no me faltaba constancia, estaba intentando sostener mi vida desde un paradigma que no era compatible con la naturaleza cíclica de mi cuerpo. Y todo esfuerzo desincronizado con esa ciclicidad era en realidad una fuga que se abría, que luego impactaba en mis emociones, hormonas, sistema nervioso y energía disponible. Entendí que ser constante siendo una mujer cíclica necesitaba verse diferente en cada fase, y que honrar eso era la única forma real y sostenible no sólo de habitarme, sino de crecer y evolucionar. Porque pretender una constancia lineal al final siempre fue sostener una comparación con un punto de referencia que no se creó contemplando como realmente funcionan nuestros cuerpos. Y que de hecho sostenerla es, fue y será un factor de desbalance y desestabilización.

 

El ciclo es la brújula interna más certera, el camino más seguro para volver a vos y crear una vida auténticamente hermosa. Y ese potencial se alcanza cuando la mujer que sos en cada fase puede sentirse vista, nutrida, sostenida y guardiana de la siguiente. Esta es mi ofrenda, mi how to, desde los conocimientos teóricos a las historias más íntimas de transformación en diferentes espacios de mi vida con la ciclicidad como gran maestra de vida.

e55b97a2-5a33-4e16-8630-8bb374f3f86b.jpeg

MAESTRÍA CÍCLICA

Es mi gran ofrenda a las mujeres de esta comunidad que entendieron que la ciclicidad es el mapa y quieren entender cómo hacerlo cuerpo.

Reúne la data y las herramientas prácticas para alinear tu alimentación, tus hábitos, tu energía y tu vida a tu naturaleza cíclica y crear una forma de relacionarte con tu cuerpo que no empuja a los extremos, sino que fluye con tus estaciones internas.

 

Vas a encontrar clases, workbooks, prácticas, audios, meditaciones, herramientas concretas y una comunidad hermosa para acompañarte fase a fase que estás atravesando, sin tener que forzarte a sostener cosas en contra de tu biología.

Tu cuerpo te pide dejar de exigirte linealidad y reconectar con la magia que aloja tu ritmo cíclico. Creá hábitos alineados a la mujer que sos en cada fase y desbloqueá tu potencial creador.

Aprendiste a exigirle linealidad a un cuerpo cíclico y esa es la raíz de tu desconexión, de tu desmotivación y de ese agotamiento que no entendés de dónde viene. Estás intentando tener la misma energía todos los días, la misma claridad, la misma capacidad de sostener, y cuando eso no pasa en lugar de cuestionar el modelo te exigís más, te ordenás más, te controlás más, intentando encajar en una forma de vivir que no contempla tus ritmos.

 

No estás desordenada, estás desincronizada.

 

Vivir en lucha constante con tus ritmos internos es una fuga de energía y una fuente de estrés para tu cuerpo y tu mente. Empezar a crear hábitos, tomar decisiones y habitar la mujer que sos en cada fase sin estar empezando de cero cada mes no solo es posible, es lo único realmente sostenible.

 

Necesitas entender cómo crear sinergia entre tus hábitos, los espacios de tu vida y tu naturaleza cíclica para que lo que construyas no dependa de tu fuerza de voluntad sino de tu coherencia interna, y que tu forma de organizarte, alimentarte y vivir deje de sentirse como algo que tenés que forzar y empiece a sentirse como algo que podés sostener en el tiempo porque está alineado con vos.

EMPIEZA A CAMBIAR LA FORMA EN LA QUE TE HABLÁS CUANDO ALGO NO SALE COMO ESPERABAS. DEJA DE APARECER ESA VOZ AUTOMÁTICA DE EXIGENCIA Y APARECE UNA MIRADA MÁS CLARA SOBRE LO QUE NECESITÁS. CAMBIA LA RELACIÓN CON TU CUERPO PORQUE DEJA DE SER ALGO QUE TENÉS QUE CONTROLAR Y PASA A SER ALGO QUE PODÉS ESCUCHAR. CAMBIA LA FORMA EN LA QUE ORGANIZÁS TU VIDA PORQUE DEJÁS DE HACERLO DESDE UNA ENERGÍA CONSTANTE QUE NO EXISTE Y EMPEZÁS A HACERLO CONTEMPLANDO TUS RITMOS. Y ESO IMPACTA EN TU ENERGÍA, EN TU ALIMENTACIÓN, EN TUS VÍNCULOS Y EN TU CAPACIDAD DE SOSTENER PROCESOS Y PROYECTOS SIN QUEMARTE.

Dejás de empezar de cero todo el tiempo, la comida deja de ocupar toda tu cabeza, tu energía se vuelve más estable, los síntomas dejan de sentirse como una amenaza, la constancia deja de depender de tu fuerza de voluntad y empezás a sostener lo que construís desde un lugar más genuino y liviano.

MAESTRÍA CÍCLICA

El mapa, la práctica y el sostén para dejar de vivir a contramano de tu cuerpo y empezar a sostenerte desde tu naturaleza.

Vas a aprender a alinear tu vida a tu ciclo para dejar de exigirte siempre lo mismo y entender cuándo tenés energía para avanzar, cuándo necesitás bajar el ritmo y cómo organizarte sin ir en contra de tu cuerpo, y también a alinear tu alimentación a tu ciclo para que la comida deje de ser un problema constante, entendiendo qué necesita tu cuerpo en cada fase, cómo estabilizar tu energía y cómo salir del control sin caer en el caos.

9f21eca1-c9c4-4e79-a584-ffa291545005.jpeg
c7dbb356-facf-47df-a7e6-aff099167032.avif

Vas a entender cosas que hasta ahora no te cerraban, por qué el día que no podés con todo aparece la culpa, por qué sentís que volvés a caer aunque estabas haciendo todo bien, qué pasa hormonalmente cuando vivís en autoexigencia, por qué tus síntomas no son el problema sino el mensaje y qué hacer distinto cuando eso aparece.

 

Incluso si ya probaste distintas formas de organizarte, de comer o de crear hábitos y ninguna terminaste de sostenerla, incluso si entendés muchas cosas en teoría pero no lográs llevarlas a tu día a día, incluso si tu ciclo no es regular o estás en un momento donde no sabés bien cómo leer tu cuerpo, este enfoque es lo que tiene sentido porque no parte de exigirte que encajes en algo sino que va de aprender a leer lo que ya está pasando en vos y construir desde ahí.

Todo esto no está pensado para que lo hagas perfecto ni para que seas la mujer más ciclica de la faz de la tierra mi querida autoexigente en recuperación.

Fue creado para que tengas a dónde volver cuando te sentís perdida, para que puedas elegir qué necesitas según tu energía y dejar de intentar encajar en un sistema rígido para empezar a construir uno propio, más flexible, más real y más posible de sostener.

Nunca fue falta de disciplina, sino que estabas mirando un mapa que no contempla tu naturaleza, y cuando cambiás ese mapa no solo cambia la forma en la que te sostenés, cambia la relación con tu cuerpo, con tu energía y con tus procesos, deja de sentirse como una lucha constante y empieza a sentirse como algo que podés acompañar, entender y habitar sin estar todo el tiempo intentando corregirte.

bcac8d8f-9b93-4c2a-a258-080f82e5e3d4.jpeg

Aprendiste a exigirle linealidad a un cuerpo cíclico, y esa es la raíz de tu desconexión, desmotivación y agotamiento.

Ser cíclicas no es una desventaja, haber aprendido a vivir enemistadas con esa ciclicidad lo es.

Dentro de Maestría Cíclica no solo entendés cómo funciona tu cuerpo, sino que tenés con qué sostener eso en tu día a día.

 

Porque entender sin práctica se diluye, y volver a lo mismo pasa rápido cuando no tenés un espacio donde integrar lo que te empieza a hacer sentido.

 

Vas a tener acceso a los talleres magistrales ALINEÁ TU ALIMENTACION A TU CICLO y ALINEA TU VIDA A TU CICLO, con +6hs de clase en total, y +180 pág de herramientas, recomendaciones específicas para sostener, nutrir y elevar la mujer que sos en cada fase del ciclo. 

Por eso, además de las clases base, tenés acceso a una biblioteca de contenidos dentro de la MEMBRESÍA diseñada para acompañarte fase a fase, según lo que estés viviendo, sin tener que adaptarte a una estructura fija ni sostener siempre lo mismo.

 

Vas a encontrar mini pods sobre la energía menstrual, premenstrual, ovulatoria y preovulatoria para entender qué te pasa en cada momento, meditaciones específicas para cada fase, breathwork para acompañar tu energía y recetas para darle soporte a tu cuerpo según cada etapa, para que esto deje de ser teoría y empiece a volverse algo que podés usar todos los días.

 

También tenés contenidos para explorar la vía femenina para crear hábitos desde otro lugar, con episodios sobre obediencia femenina, disciplina desde lo femenino, autoexigencia y ciclicidad, junto con journaling prompts que abren conversaciones internas reales y prácticas concretas para cultivar más compasión y bajar el ruido mental.

 

A eso se suma un espacio de prácticas y meditaciones para cuando te sentís forzada, saturada o desconectada, herramientas para regular tu sistema nervioso y más de doscientos contenidos a los que podés volver según lo que necesites en cada momento, sin tener que hacerlo perfecto ni seguir un orden específico.

 

Y durante tu acceso, también vas a poder sumarte a un espacio de acompañamiento en WhatsApp donde compartir el proceso, poner en palabras lo que te pasa y sostenerte junto a otras mujeres que están transitando este mismo camino, sin tener que hacerlo sola.

contenidos (2).png
bcac8d8f-9b93-4c2a-a258-080f82e5e3d4.jpeg

No es acumular información, es dejarte atravesar por un paradigma que por fin va a traer el alivio que estás buscando. Con herramientas para acompañarte que dinamitan la confusión de haber pasado años intentando amoldarte a una forma de vivir que va en contra de tus ritmos internos.

fa87f2b3-d977-4434-b188-bb64ba5d857c.jpeg

MAESTRÍA CÍCLICA

Elegí cómo querés vivir este proceso

Todo lo que vas a encontrar dentro de Maestría Cíclica no está pensado como piezas separadas, sino como un sistema para que puedas entender,

aplicar y sostener este proceso en tu vida real.

Hoy podés acceder a todo esto desde el formato que mejor se adapte a vos.

𖦝

elementos graficos_beige-90.png

OPCIÓN 1

Para empezar a entender y probar

Incluye:

 Taller Alineá tu alimentación a tu ciclo

Taller Alineá tu vida a tu ciclo

 Planner cíclico en Notion

 30 días de acceso a la Membresía Revolución Interna prácticas, audios y contenidos

VALOR REAL
ARS $285.000
HOY ACCEDÉS A TODO POR
TARJETA
ARS $110.000
TRANSFERENCIA
ARS $77.000
PAYPAL
USD $77
elementos graficos_beige-90.png

OPCIÓN 2

Para sostener e integrar

Incluye:

 Taller Alineá tu alimentación a tu ciclo

Taller Alineá tu vida a tu ciclo

 Planner cíclico en Notion

 90 días de acceso a la Membresía Revolución Interna prácticas, audios y contenidos

VALOR REAL
ARS $320.000
HOY ACCEDÉS A TODO POR
TARJETA
ARS $150.000
TRANSFERENCIA
ARS $117.000
PAYPAL
USD $117
elementos graficos_beige-90.png

OPCIÓN 3

Para ir profundo y acompañada

 

Incluye:

 Taller Alineá tu alimentación a tu ciclo

Taller Alineá tu vida a tu ciclo

 Planner cíclico en Notion

 90 días de acceso a la Membresía Revolución Interna prácticas, audios y contenidos

1 Sesión de integración 1:1

Algo insólito porque no suelo dar sesiones sueltas!! Para bajar todo esto a tu vida real, ordenar lo que estás atravesando y acompañarte de forma más personalizada en este proceso.

VALOR REAL
ARS $460.000
HOY ACCEDÉS A TODO POR
TARJETA
ARS $250.000
TRANSFERENCIA
ARS $187.000
PAYPAL
USD $164

¿Tenés alguna duda?

Si querés saber si este taller es ideal para vos en este momento podés contarme un poco en qué andas y te aconsejo.

Hacé click en el siguiente botón, escribí a hola@wellnessrevolution.com.ar o envíame un mensaje directo a @blogdewellness

bottom of page